Nos acercamos a una fecha de especial relevancia para nuestra Real Congregación. En el año 2027 celebraremos el XXV Aniversario de nuestra constitución en el Arzobispado Castrense de España, una efeméride que deseamos vivir con intensidad, agradecimiento y profundo sentido de comunidad.
Con motivo de esta conmemoración, nuestro propósito es que, durante la Estación de Penitencia del Viernes Santo, nuestros Sagrados Titulares procesionen juntos, reflejando la unidad de nuestra Congregación y ofreciendo un testimonio público de fe, esperanza y fraternidad.
Para hacer realidad este ilusionante proyecto necesitamos contar con la colaboración de nuestros congregantes. Es imprescindible reforzar la cuadrilla de anderos del Santísimo Cristo de los Alabarderos y constituir una nueva cuadrilla que tenga el honor de portar el trono de María Inmaculada, Reina de los Ángeles.
Ser andero supone mucho más que llevar un trono sobre los hombros. Es una forma de vivir la fe desde el compromiso y el servicio, ofreciendo el esfuerzo personal como oración y manifestación de amor a nuestros Sagrados Titulares. Cada paso dado durante la procesión es expresión de sacrificio, disciplina, fortaleza y entrega, valores que fortalecen la vida de nuestra Congregación y el vínculo que nos une como hermanos.
Podrán formar parte de las cuadrillas quienes reúnan los siguientes requisitos:
- Ser miembro de la Real Congregación y encontrarse al corriente de las cuotas establecidas.
- Tener entre 18 y 59 años de edad.
Las inscripciones podrán realizarse a través del formulario que encontrarán en el botón habilitado a continuación.
Para cualquier información adicional, podrán contactar con nuestro Mayordomo Capataz:
D. Antonio José Calahorro Delgado.
📞 602 245 304 / ✉️ mcapataz@cristoalabarderos.org
Les invitamos a responder generosamente a esta convocatoria y a formar parte de un momento que quedará para siempre en la historia de nuestra Real Congregación. Con la ayuda de todos, haremos posible que nuestros Sagrados Titulares recorran juntos las calles del viejo Madrid, llevando a quienes los contemplen un mensaje de fe, devoción y esperanza.
Agradecemos, desde este momento, su generosa disposición y compromiso, seguros de que, unidos en la fe, la oración y el servicio, sabremos responder a esta llamada para mayor gloria de Dios y en honor del Santísimo Cristo de la Fe – Cristo de los Alabarderos – y de María Inmaculada, Reina de los Ángeles.